TODAVÍA EL BULLAQUE ES UN MILAGRO

Nicolás del Hierro

 

¿Se nos murió el paisaje o lo matamos?

Algo debió ocurrir para que el río

y sus márgenes, grávidas de verdes,

abortando estén en sequedales.

 

¿Qué fue de aquel torrente? De los álamos,

¿qué se hicieron, para que su dosel

destrenzara la sombra y, esqueléticos,

sus troncos pasto fueran de las llamas

tras el golpe letal del hacha impura?

 

Bullaque de crecidas invernales,

que la montaña en su furor agita.

Fue en tiempos la alegría, la promesa

y el fruto, los latidos de quien tuvo

por vecindad su lecho, fiesta fue

de quien su piel al baño suavizara.

 

Todo el verdor del mundo montuoso

se reflejó a tu paso en la corriente

caudal de los inviernos, y, crecidas

tus Tablas, de las cumbres, a manera

de caricia, su lluvia recibiendo,

prolongaron el brío de tu cauce...

 

Bullaque remansado en primavera

que da savia al origen de las flores

y es caricia epidérmica en verano;

Bullaque, todavía esplendoroso

en el cáliz del barbo y de la carpa

si el hombre su cristal no condiciona.

 

Nidal de agua serena, en tu piel móvil

vierte la luna su pálido espejismo

en noches septembrinas, graba el búho

su parda letanía y, con los ciervos,

desde las altas cumbres, conmemoras

su concierto de amor y majestad.

 

Bullaque de atractivos montaraces,

de caricias linfáticas y aromas

que un día fueron puras, porque pura

naturaleza el hombre conservaba.

Bullaque amenazado por el humo

y las garras con uñas de progreso.

Criaturas de enea y de nenúfares,

peces de plata y sueño, libres ánades,

nutrias de finas pieles, arboledas,

mimbrerales, regatos de agua limpia

que amor le dais al corazón del río,

un sueño oscuro vence vuestro talle

y el mal se hace gangrena, cancerígeno

desde una plaga ingente y privativa

que sólo piensa en sí, que sólo sabe

de un yo sin concesiones al futuro:

explota el hoy con muerte del mañana.

Estamos abortando el porvenir,

robándole a Natura su grandeza:

 

Se nos mueren los ríos poco a poco.

¡Todavía el Bullaque es un milagro!